jueves, 17 de marzo de 2016

SESIÓN DE MANDALAS

Hoy os voy a enseñar algo que me ha dado por hacer últimamente como forma de relajarme.

En realidad, esto no es algo que haya empezado a hacer ahora. Hace ya algunos años, encontré por la red el patrón de unos preciosos mandalas de crochet y que en su momento se me ocurrió emplear como aplique en camisetas y diademas.

Aquí os dejo algunas fotos de aquellos mandalas que hice allá por el verano de 2012. Viéndolos ahora, desde la distancia en el tiempo, les encuentro miles de fallos.






Después de haber probado con estos mandalas a pequeña escala, el verano siguiente decidí aventurarme a realizar uno en un tamaño mayor, usando trapillo. Y así fue como hice esta alfombra para mi sobrina, a la que le dediqué una entrada aquí.


Desde entonces no había vuelto a hacer más mandalas. Pero de repente, hace unas semanas, rebuscando entre mis papeles, di con el patrón con el que hice mis primeros mandalas y se me ocurrió probar a hacer alguno para ver si en estos momentos, con un poco más de práctica en esto de hacer crochet, conseguía que saliesen un poco más decentes.

Cogí hilos de cuatro colores distintos e hice 3 mandalas iguales, pero cambiando el orden de los colores. Y así fue como resultaron:






Yo creo que, respecto a los primeros que hice, he mejorado la técnica, ¿no os parece? ;-)

Y ya que estaba, me picó el gusanillo y busqué otros patrones distintos para no hacer siempre el mismo modelo.

Di con un blog, Crochet Millan, donde venía el patrón de otro mandala precioso: el mandala Magnolia. Y en esta ocasión decidí probar con otro tipo de hilo, un poco más grueso que el empleado en los últimos que os he enseñado.

Así quedó este nuevo mandala:


Ha quedado bastante más grande que los anteriores, pero me ha parecido precioso. No se muy bien qué utilidad le daré, pero me encanta quedarme mirándolo cada vez que lo tengo delante...

Y como me gustó tanto, decidí hacer el mismo mandala y con una combinación de colores similar con los hilos más finos.

Así es como ha quedado este último mandala:



Y para que veáis la diferencia de tamaño que resulta entre emplear un hilo u otro, aquí os lo enseño en esta foto comparativa:



¿Os han gustado? Yo creo que voy a seguir investigando en nuevos modelos. Y una vez hechos, ya iré pensando qué hacer con ellos. Pero mientras tanto, me entretengo en pasar las noches después de cenar con esta actividad tan relajante, que os recomiendo que probéis ;-)

Besos y hasta la próxima entrada.





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