lunes, 28 de julio de 2014

PEQUEÑOS EXPERIMENTOS

Esto de estar de “semivacaciones”, con los niños en casa todo el día, y con varios pedidos que tenían que salir para estar en fecha en su destino, me ha obligado a tener el blog abandonado del todo. Llevo ya más de un mes sin pasar por aquí, pero no he tenido más remedio que priorizar cosas si no quería morir en el intento ;-).

Y como podréis imaginar, tengo ahora mil cosas para poder enseñar. Pero en esta ocasión, no voy a ir por orden y voy a enseñar lo último que he estado haciendo, que ha sido algo que he hecho más bien por placer y como ejercicio para relajarme en mis días de descanso.

Pensaréis que soy un poco rarita, que en los momentos de descanso me pongo a hacer cosas, en lugar de desconectar. Pero lo cierto es que no puedo tener las manos quietas y que después de una buena temporada haciendo una camiseta tras otra, necesitaba hacer algo distinto.

Y el crochet me resulta muy relajante, aunque mis nociones sobre esta técnica son más bien cortitas. Pero llevaba tiempo queriendo hacer algo que había visto en mis paseos por la red y encontré unos patrones que me pareció que no entrañaban demasiada dificultad para mis conocimientos sobre el tema.

Se trata de unos collares babero, que tan de moda están últimamente y he probado a hacer un par de ellos, en dos colores distintos.

El primero ha sido este, con un patrón realmente sencillo, para el que he usado un hilo en color verde agua, que tanto se lleva, y que tan bien luce en verano cuando una ha conseguido coger un poquito de color:



Y para el segundo, probé suerte con otro patrón algo más complejo, aunque para quien sepa de esta le parecerá igualmente fácil. En esta ocasión lo he hecho usando un hilo de color ocre, de forma que sea fácilmente combinable con cualquier prenda:




¿Qué os han parecido? A mi me ha gustado mucho el resultado y la verdad es que con lo sencillos que son, lucen muchísimo. Y no descarto seguir probando a hacer en nuevos colores ;-)

Pues nada, yo ya tengo complementos para este verano. ¿Y vosotros? Si os gustan y os apetece tener uno en vuestro color favorito, no tenéis más que decírmelo.

Besos y hasta la próxima entrada.



viernes, 20 de junio de 2014

DEDICADO A TODOS LOS MAESTROS

Hoy, en gran parte de España, los niños terminan las clases hasta el próximo curso (aunque en Andalucía hasta el lunes no dan por finalizado el tema).

Y aunque tengo un poco descuidado el blog en lo últimos tiempos, no quería perder la oportunidad de hacer hoy esta entrada para enseñaros nuevos modelos de camisetas que han surgido al pedírmelos para regalar a unas maestras como detalle de final de curso.

En primer lugar, la idea surgió de una maestra que me lo planteó para regalársela a una compañera, también maestra, para su cumpleaños. Su amiga es maestra de español en Reino Unido, así que me pidió que llevase un texto en inglés, que a mi parece realmente precioso. Y para darle un toque “español”, le pusimos el vestido rojo de lunares. Fue personalizada con el pelo tal como lo tiene ella, negro y muy rizado.

Y así fue como resultó:



El texto que va en la pizarra es un proverbio chino que siempre me ha encantado y creo que todo aquel que sienta la vocación de dedicarse a la docencia debería tenerlo como frase de cabecera. Para aquellos que no lo entiendan en inglés, su traducción sería algo así:
“Dime y lo olvido; enséñame y lo recuerdo; involúcrame y lo aprendo”

Al verlo, mi amiga Eva, que es especialista en plantearme proyectos que suelen tocar la fibra sensible de quien recibe el regalo, quiso que le hiciera una camiseta para regalar a la seño de uno de sus hijos. Así que, partiendo de la primera que hice, me planteó una serie de modificaciones para que fuese totalmente personalizada. Sustituimos el vestido por un baby, que he intentado que se parezca al máximo al que ella usa en clase. Aquí Eva se lo curró para conseguir hacerle una foto al baby sin que se despertasen las sospechas de la seño y poder mandarme foto para que lo tuviese de modelo. También me envió foto de la seño para que, aún siendo una muñequita tipo Ro-ro la que llevaría la camiseta, tuviese sus rasgos más importantes: pelo, ojos y sus características pecas.

Y por último, se cambió el texto de la pizarra para reflejar en ella una suma muy especial formada por tres palabras que engloban lo que la seño María ha significado para Eva durante todo este año.

Aquí os enseño la foto “robada” del baby que me mandó Eva ;-) :



¿Qué os parece el resultado final?




Y ha habido una tercera camiseta que me han pedido para otra seño, Miss Isa, que también ha sido personalizada en cuanto a pelo y ojos se refiere. En esta ocasión, después de haber hecho una primera morena y después una castaña, esta ha sido rubia. Así que ya sólo nos falta la versión pelirroja ;-).

Os dejo para que veáis cómo ha quedado esta última:




¿Os han gustado? La verdad es que en alguna ocasión me había planteado hacer esta versión de Ro-ro pero, como tantas otras veces, he tenido que necesitar un empujón externo para llevarla a cabo.

No me diréis que no debe hacer ilusión recibir un regalo tan pensado y tan lleno de detalles. Este tipo de encargos son los que me hacen sentir que mi trabajo es especial por todas las cosas diferentes que me permite hacer.

Y desde aquí quiero expresar mi agradecimiento a todos esos maestros que cada día viven su vocación y son capaces de inculcar a los niños ese amor por el aprendizaje, sin importarles los “elementos exteriores” que les dificultan su importante labor, sabiendo que lo realmente importante son sus alumnos y nada más ;-)

Besos y hasta la próxima entrada.








viernes, 23 de mayo de 2014

MÁS COMUNIONES

Como os decía en la anterior entrada, hoy os voy a enseñar un par de camisetas de Primera Comunión que han salido hace muy poquitos días del taller. Aún no se habrán entregado a sus dueñas, pero quería enseñarlas por aquí porque una de ellas tiene una pequeña variación respecto a las que había hecho anteriormente.

Las que me habían pedido antes fueron todas con su melena lisa castaña. Sin embargo, esta vez me pidieron que si una de ellas podía llevar el pelo un poco más corto, rizado y pelirrojo. Como siempre digo, aquí toda personalización es posible, así que sin problemas se hicieron las modificaciones pertinentes y este ha sido el resultado de esta pareja de camisetas:







¿Os han gustado? He de decir que son unas camisetas especialmente laboriosas por todos los pequeños detalles que llevan, pero me encanta cómo quedan al final ;-)


Besos y hasta la próxima entrada. Creo que la siguiente vez, vendré con una de bodas

martes, 20 de mayo de 2014

SEGUIMOS PRESENTE EN LAS COMUNIONES

Hace ya algún tiempo, os enseñé una serie de cosas que había hecho por encargo para algunas Primeras Comuniones.

Muchas de estas cosas fueron para Claudia, una niña que hace una semana hizo ya su Primera Comunión. Para ella fueron los recordatorios de Comunión que enseñé hace unos meses y a raíz de los cuales surgió el modelo nuevo de camiseta que he hecho este año para estas celebraciones tan importantes. Os había enseñado también un marco de foto decorado con el mismo dibujo.

Pero unos días antes del gran día, Mónica, su madre, me preguntó que si yo podría hacerle una corona para adornar el pelo de Claudia. Me contó la idea que tenía y con esas claves, me aventuré a hacer algo que no había hecho hasta ahora.

Os enseño cómo quedó el complemento que lució Claudia, con el que, como podréis comprobar, iba guapísima (aunque eso no es mérito mío, sino de ella misma y de sus genes)






¿Os ha gustado? Yo creo que se trata de un adorno sencillo pero muy elegante. Y que puede servir para realzar la belleza tanto de las niñas de Primera Comunión, como de una novia o de las damas de honor de estas últimas. O incluso como fajín de un vestido de ceremonia podría resultar igualmente bonito, ¿no os parece?

El próximo día os enseñaré nuevas camisetas de Primera Comunión, ya que las fechas se prestan a ello ;-)

Besos y hasta la próxima entrada.


lunes, 12 de mayo de 2014

ESTABA PERDIDA… PERO VUELVO CON UNA DE PRINCESAS ;-)

Hace ya más de un mes que no escribía nada por aquí. Y es que he estado especialmente liada con distintos pedidos en estos días y de algún sitio tenía que sacar el tiempo. No he tenido más remedio que organizarme para estar todo el día entre pinturas y costuras y el blog ha sido el principal perjudicado.

Aún sigo con bastante lío, pero no quería dejar esto totalmente abandonado, ya que me había prometido tenerlo al día y después de la vuelta del verano lo estaba consiguiendo, así que voy a intentar hacer alguna que otra entrada, porque se me va acumulando el trabajo y tengo muchas cosas nuevas que enseñaros.

La verdad es que entre tanta cosa, me ha sido complicado decidirme sobre qué hablar hoy. Finalmente he decidido que voy a empezar casi por lo último que he hecho, por enseñaros novedades.

Hace unos meses, una amiga me dijo que quería encargarme unas camisetas para sus hijas y unas amigas. Todas ellas iban a ir este año de viaje con sus familias a Eurodisney, y me dijo que si era posible que le hiciera unas camisetas con personajes de Disney. Ya con anterioridad yo había hecho alguna, así que me pareció una idea estupenda.

El pedido finalmente fueron 6 camisetas de princesas Disney, todas ellas diferentes. Y aunque distintas, decidí que les iba a dar un toque de unidad en la forma de presentarlas.

¿Queréis ver cómo han quedado? Pues allá vamos.

En primer lugar os voy a enseñar un paso previo al resultado final. Es una forma de que veáis cómo puede cambiar una camiseta con el toque de pintura final que le doy. Es, como yo le digo, el paso por “chapa y pintura” ;-)



Y ya si que si, os enseño cómo quedaron terminadas:


Para poder verlas con mayor detalle, os dejo también fotos de cada una de ellas de forma independiente.







¿Os han gustado? He de decir que hace ya algunos días que las enseñé en mi página de Facebook y que han sido un éxito rotundo. De hecho, a raíz de enseñarlas, me han pedido nuevas princesas, distintas de las que he enseñado en esta ocasión. Así que dentro de algunas semanas podré enseñar las nuevas incorporaciones.

Besos y hasta la próxima entrada (que espero que no se demore tanto como esta…)


miércoles, 9 de abril de 2014

OJALÁ MIS DÍAS TUVIERAN 48 HORAS…

…pero no es así y, al igual que para todo el mundo, mis días tienen 24 horas, ni una más ni una menos.

Hoy comienzo mi entrada del blog de esta manera porque me ocurrió ayer algo que me ha hecho plantearme escribir hoy sobre este tema.

Habréis podido ver, los que más o menos me seguís por aquí, que durante la última semana no había aparecido por estos lares para contaros nada. Desde que volví de las vacaciones de verano, me había propuesto llevar el blog al día con 3 entradas semanales, y salvo la excepción de alguna semana en la que me ha resultado imposible hacerlo, he ido cumpliendo mi propósito de escribir y contaros las cosas que iba haciendo.

Pero llevo este último mes y medio realmente entretenida con pedidos varios que hacen que mi tiempo para poderme dedicar al blog y a las redes sociales se haya visto reducido.

Desde que comencé a introducirme en esto del mundo artesano, siempre me ha gustado que todo lo que le rodea sea algo agradable y lleno de buen rollo. Y desde el comienzo siempre he tratado de mantener un trato amable y cercano con todas las personas que se han dirigido a mí. En todo momento he dado respuesta a aquellas personas que me han escrito para hacerme algún pedido, a todas aquellas que me escriben para consultarme cosas acerca de mi trabajo, incluso a aquellas que me han pedido ayuda para distintas cosas que me han planteado.

He de decir que en el sentido inverso, es decir, de parte de los seguidores hacia mí, siempre he recibido una respuesta positiva y que es lo que me hace seguir adelante y pensar que lo que hago merece la pena.

Pero sin embargo se encuentra una algunas piedras por el camino que son las que te hacen daño y te hacen pensar que igual que hay gente genial por el mundo, también las hay que no se merecen que hayas dedicado parte de tu tiempo en responderles.

Y como comenzaba diciendo, mis días se me hacen cortos para todo lo que quisiera poder hacer, pero tengo sólo dos manos y una vida para llevar a cabo lo que me gustaría.

Y es que son muchas las cosas que implica esto de convertirse en artesana. Ya se que lo que os voy a contar lo hacen miles y  miles de artesanas todos los días, no voy a venir yo ahora a colgarme ninguna medalla, porque no creo que tenga ningún  mérito especial lo que hago. Pero creo que no está de más recordarlo.

Detrás de Día tras Día se esconde una única persona, yo, que soy la que me encargo de estar todo el día dándole vueltas al coco para pensar nuevos modelos y opciones o de intentar darle forma a todo lo que me planteáis, que yo hago encantada de la vida. Soy la que compra y busca el material necesario para mis creaciones. Por supuesto, soy yo quien elabora todas y cada una de las cosas que os enseño por aquí, echando todas las horas que cada trabajo requiere en cuanto a pintura, costura y otro tipo de labores se refiere para que queden lo mejor posible y llegue a vuestras manos un artículo único realizado con todo el cariño del mundo. Y he de deciros que soy muy exigente conmigo misma y soy incapaz de hacer las cosas rápidas para terminar pronto. Mi reloj es como si se parase cada vez que tengo algo entre manos y no soy consciente del tiempo que le he dedicado hasta que no lo he terminado de hacer.

Pero además de esto, yo soy quien fotografía todos los artículos para poder enseñarlos tanto por aquí como en mi página de Facebook. Quien después selecciona y retoca las fotos para que queden tal como las veis aquí. Parecerá una tontería, pero os aseguro que lleva un tiempo importante.

Me encargo de empaquetar los pedidos para que los recibáis en casa lo mejor posible. En cada pedido me preocupo de incluiros una pequeña nota de agradecimiento escrita de puño y letra, ya que me parece que quien compra artesanía y ha tenido el detalle de confiar en mi, se merece que le demuestre que esto no es algo que se haga en serie, sino que se note que detrás de todo esto hay una persona que te agradece esa confianza.

Por suerte, la labor de llevar los paquetes a Correos se la he asignado a mi marido, que es quien se encarga de estar todo el día para arriba y para abajo y así me evita tener que ser yo quien sea la que lo haga.

Por supuesto, intento llevar al día tanto el blog como mi página de Facebook de forma decente, no de cualquier manera. Me gusta tener ese trato cercano con los seguidores, porque me dan vida. Y como todo, esto también requiere su tiempo de dedicación.

¿Qué mas cosas hago? Pues otro capítulo importante es el de responder a todos vuestros correos y mensajes privados cuando os ponéis en contacto para realizarme un pedido. Todos y cada unos de esos correos y mensaje son respondidos y os puedo asegurar que no con una palabra ni dos. Me gusta detallarlo todo al milímetro (debe ser deformación profesional) para que todo quede claro desde el principio. Y normalmente cuando un pedido se hace efectivo, hasta concretar lo que finalmente va a hacerse, ha habido de por medio varios correos entre las partes.

Además, soy mi propia contable, teniendo que dedicar otra parte de mi tiempo a llevar al día mis cuentas, con sus ingresos y sus gastos. Porque no olvidemos que a fin de cuentas, esto lo hago con mucho gusto y disfrutando al máximo, pero no hemos de olvidar que yo, como todo el mundo, tengo que pagar facturas y tengo la mala costumbre de comer todos los días. Qué le vamos a hacer…

Y aunque lo he dejado para el final, debo decir que es lo más importante: tengo una familia, con mi marido y mis hijos, a los que dedico muchísimo menos tiempo del que me gustaría dedicarles.

Como dice mi marido, con mucha guasa, tengo horario de funcionaria, trabajo de 8’00 a 3’00. Pero a 3’00 de la madrugada ;-). Esto tampoco es del todo real, aunque en más de una ocasión si que he tenido que quedarme hasta bien tarde por la noche para poder terminar alguna cosilla que tenía que entregarse en un día determinado. Pero si es cierto que con esto ocupo casi todo el día, incluso fines de semana y días de vacaciones. Bien sabe quien me conoce que cada verano cuando me desplazo al lugar de veraneo lo hago cargada de mis camisetas, fieltros, telas y mil cosas más para poder seguir atendiendo a todo el que se ponga en contacto conmigo.

Y desde aquí me gustaría hacer un pequeño homenaje a tantas y tantas artesanas que están igual o peor que yo todos los días del año y que mejor que nadie entenderán todo este rollo que os he comtado. Y me consta que, de vez en cuando, tienen también la mala suerte de encontrarse su particular piedra en el camino.

La razón de contaros esto es que ayer recibí un mensaje que me hizo reflexionar sobre el tema, en el que alguien me echaba en cara que no le hubiese dado respuesta a una pregunta que me hizo. La consulta era para que le explicase una duda que tenía sobre un patrón de crochet que yo había comprado a una artesana y del que le había surgido una duda en un determinado momento y se había quedado estancada y no podía seguir. Yo le respondí amablemente diciéndole que en cuanto encontrase un hueco lo intentaría mirar, aunque pienso que no tenía ninguna obligación de hacerlo, ya que el patrón ni siquiera era mío. Pero aún así le dije que lo intentaría. Tuvo la “puntería” de preguntarme justamente cuando acababa de recibir un pedido grande y desde entonces no he parado de hacer cosas, por lo que he tenido que emplear mi tiempo en las cosas que estaban en primer lugar en mi orden de prioridades.

Ayer me escribió nuevamente diciéndome que le había defraudado y que por mi culpa tenía todo empantanado sin poder terminar su labor. Siento mucho que mis días sean sólo de 24 horas… Si alguien descubre la forma de alargarlos y de ampliarles horas, que me lo comente ;-)

Hoy me he extendido más de la cuenta, pero creo necesitaba aclarar que cuando no hago determinadas cosas, es porque realmente no me ha sido posible, no porque no quiera atenderos.

Besos y hasta la próxima entrada.


viernes, 28 de marzo de 2014

DETALLITOS DE PRIMERA COMUNIÓN

Hace unos días os enseñé por aquí el nuevo modelo de camiseta que he hecho para esta temporada de Primeras Comuniones.

Ya entonces os dije que ese diseño iba a utilizarlo para más de una cosa. Pues hoy os voy a terminar de desvelar el secreto.

En realidad, el dibujo inicial que hice no tenía como fin la camiseta. Esa fue una idea que surgió sobre la marcha.

El dibujo lo hice por encargo de mi amiga Mónica para usarlo como imagen en los recordatorios de Primera Comunión que su hija entregará en ese día tan especial. Cuando me lo planteó, pensé que podría quedar bien la idea de hacer un dibujo coloreado a mano, por darle un toque diferente del de los recordatorios que suelen verse normalmente, hechos con programas de diseño gráfico. Que los hay preciosos, no me vayáis a malinterpretar, pero así me parecía que le daba un toque más cálido y personal al detalle.



¿Queréis ver cómo han quedado los recordatorios? Este ha sido el resultado:


El nombre que aparece en el recordatorio es ficticio, pero un poco juguetón. A ver si alguien descubre el guiño ;-)

Pero ahí no acabó la aventura del dibujo. Una vez terminado, me pareció que podía quedar muy bonito como regalo para la protagonista si se enmarcaba y así poder tenerlo en su dormitorio como recuerdo de ese día.



¿Os gusta cómo queda?

Os puedo decir que la interesada ha quedado encantada con todo ;-).


Besos y hasta la próxima entrada.