Hoy
comenzamos una semana en la que ya muchos
niños volverán de nuevo a las aulas. Lo irán haciendo poco a poco. Mis
hijos, por ejemplo, hasta el próximo lunes no vuelven, pero se que a muchos os
toca ya en estos días.
En
la entrada del juevespasado os dejé por aquí unas etiquetas de descarga gratuita que
había preparado para que podáis organizar todo ese jaleo que supone andar
poniendo nombres a libros y cuadernos. Si no las vísteis, aquípodéis conseguirlas ;-).
Hoy,
pensando en que seguro que también os puede resultar muy útil, he preparado,
para que os llevéis tranquilamente, unos horarios
para que los niños (y los no tan niños) podáis tener presente qué nos toca a
cada hora este nuevo curso.
Los
he preparado en varios modelos, para
que haya para todos los gustos, y los he montado con bastantes filas, con idea de que podáis apuntar en ellos tanto las asignaturas del cole como las extraescolares que tengan a lo largo de
la semana.
Espero
que os gusten y que os resulten útiles ;-)
Y
ya podéis empezar a descargar como locos:
Por cierto, os recomiendo que os descarguéis los horarios dando al botón de "Me lo llevo!!" que aparece debajo de cada foto y no guardando las fotos que he puesto aquí, ya que tienen poca calidad para imprimir.
Y
como os dije en la entrada anterior, si os apetece, podéis compartirlo entre vuestros amigos y conocidos para que llegue al
mayor número de personas, que eso es gratis
y así me dáis un poquito de visibilidad
;-).
Comenzamos hoy nuevo mes. Y como dirían mis hijos: ¡FELIZ SEPTIEMBRE! Pero este mes que comienza no es un mes cualquiera: es el mes en el que muchos nos hacemos muchos propósitos tras volver de las vacaciones, con muchas ganas de hacer cosas nuevas y que esperemos que no se queden sólo en eso ;-)
Pero si hay algo que caracterice a este comienzo de mes es la vuelta al cole de los más peques.
Los habrá que estarán deseando de volver de nuevo, que las vacaciones de los niños terminan siendo un pelín largas y seguro que quieren volver a ver a sus compañeros.
También estarán los que no tengan tantas ganas de volver, pero no les queda otra...
Así que, tanto para unos como para otros, se me ha ocurrido preparar algo para ellos, para que la vuelta al cole tenga un toque de color.
Aunque lo del diseño digital no lo tengo yo muy dominado, que soy más de hacer las cosas de forma manual, he querido preparar para este comienzo de curso algo que sea práctico y a la vez bonito: unas etiquetas para que se puedan poner en los cuadernos y libros para identificarlos con su nombre y la asignatura correspondiente.
Espero que os gusten los distintos modelos que he hecho. He preparado distintas opciones para que elijáis la que más os guste, o lo que es aún mejor, la que más le guste a los peques, para que ellos mismos participen en toda esta vorágine de preparativos del comienzo del curso.
Aquí os dejo todas las versiones. No tenéis más que pinchar sobre el botoncito y podréis descargar a vuestro gusto ;-)
MODELO HADAS
MODELO PIRATAS
MODELO INDIOS
MODELO PÁJAROS
MODELO ESPACIO
Y si queréis llevaros todas juntas, aquí lo podéis hacer de una sola vez:
¿Os han gustado? Espero que os guste decorar vuestro material para la vuelta al colecon estas etiquetas. Podéis imprimirlas sobre papel de pegatina y así resulta mucho más fácil de poner sobre libros y cuadernos. O si no tenéis este tipo de papel, siempre se pueden imprimir en folio o cartulina y luego pegar con adhesivo al lugar donde se quiera colocar.
Ya me contaréis si os han gustado. Si es así, igual más adelante vuelvo a hacer alguna cosa de este tipo para compartir con todos vosotros ;-)
Y por supuesto, si queréis compartir la entrada para que llegue a cuanta más gente mejor, estaré encantada de que lo hagáis.
La entrada de hoy va a tener que ver relativamente poco con lo que normalmente os suelo enseñar. En esta ocasión, no os traigo nada nuevo que haya salido de mis manos, pero he pensado que igual os podría resultar interesante.
Hace un par de semanas, mientras disfrutaba de unos días de descanso y me dedicaba a leer cosas por la red con más tranquilidad de lo normal, de forma totalmente casual llegué hasta un blog que me enganchó bastante.
El blog se llama Mamá Valiente y si pincháis sobre el nombre, os llevará directamente a él. Si os atrae una forma de vida más minimalista, estoy segura de que os gustará leer las historias que nos cuenta esta mamá de tres peques, dos de ellos mellizos ;-)
El caso es que, leyendo su blog, he descubierto que en cuestiones de limpieza del hogar casi todos los miles de productos que solemos emplear para estos menesteres podrían ser sustituidos por productos mucho menos nocivos y que casi todos solemos tener en casa: vinagre, bicarbonato, alcohol, limón, aceite y jabón natural.
Parece increíble que sólo con estos productos se pueda limpiar casi todo, ¿no os parece? Si os interesa, aquípodéis leer la entrada en la que nos cuenta cómo se deshizo de todos los productos que tenía en casa para sustituirlos por estos otros menos tóxicos.
El caso es que me picó el gusanillo y me he propuesto intentar ir eliminando de mi vida paulatinamente tanto producto químico y pasarme a esta otra alternativa.
Y tras volver de nuevo a casa después de las vacaciones, he intentado poner en práctica estos consejos con la limpieza de algunas cosas que tenía un poco dejadas de la mano de Dios.
Lo primero a lo que me he decidido a meterle mano ha sido el horno de la cocina. He de confesaros que mi horno no era ningún ejemplo de limpieza. Y es que de siempre ha sido algo que me ha dado una gran pereza, eso de limpiar el horno. Limpiaba la bandeja del horno cuando veía que ya estaba un poco manchada de restos de comida, pero lo que es el interior del horno nunca lo había limpiado a fondo.
Recordé que por las redes sociales había visto varias veces un vídeo donde enseñaban cómo limpiar el horno para que quedara reluciente, así que me entretuve en buscarlo para ver exactamente cuáles eran los pasos a seguir.
Os dejo el vídeo para que lo veáis:
Y ahora os cuento mi experiencia después de haber realizado el experimento.
Así es como estaba mi horno antes de comenzar con la "operación limpieza":
Si, lo se, ya os lo había dicho, estaba un poco impresentable :-D
Estos son los elementos que yo he empleado:
Con el bicarbonato y unas cucharadas de agua del grifo, hice una pasta, mezclándolo bien en un recipiente.
Una vez conseguida esta pasta, con un estropajo lo apliqué sobre toda la superficie del horno, tanto en el interior como en la puerta:
Una vez cubierta toda la superficie, lo dejé durante 12 horas para que actuase. Lo más cómodo es dejarlo durante toda la noche, para que vaya haciendo efecto mientras descansamos.
Así es como me encontré el horno después de que pasara todo el tiempo de espera (más o menos igual que cuando lo dejé con el mejunje recién echado) :
El siguiente paso es quitar el bicarbonato seco mezclado con la suciedad, que ha quedado formando una costra:
Y una vez quitado lo máximo posible, hay que aplicar vinagre sobre toda la superficie. Yo utilicé vinagre de vino blanco, que era el que tenía por casa, aunque existe un vinagre que se llama vinagre blanco de limpieza, que podéis encontrar en los supermercados, en la parte donde están los productos de limpieza.
Para aplicar el vinagre lo hice con un pulverizador. Se supone que al echar el vinagre, este reacciona con el bicarbonato y hace que se formen "burbujas". Yo he de decir que no llegué a ver esas burbujas, pero también es cierto que como estaba limpiando un poco a ciegas porque no tenía luz en el interior del horno, igual se produjeron y yo no las vi... Por eso de esta parte no hay fotos, porque la verdad es que no habrían aportado nada nuevo :-D.
Lo siguiente es pasar un trapo húmedo para ir retirando todos los restos.
Y así es como quedó finalmente mi horno:
No no llevemos a engaño: impoluto no ha quedado. No se puede decir que haya quedado como de fábrica, pero era complicado con todo lo que había ahí dentro de restos quemados acumulados. La pared del fondo ha quedado un poco regularcilla. A pesar de eso, yo creo que ha quedado bastante aceptable.
A lo mejor con un desengrasante el resultado habría sido similar, nunca lo sabré. Pero prefiero haberlo limpiado con estos dos productos que se que son lo que son y no llevan más ingredientes extraños en su composición.
Después de esto, me entretuve en limpiar también el microondas con los dos mismos ingredientes, aunque de esto no he hecho fotos. En este caso, ha quedado perfecto, aunque es cierto que el microondas si que estaba más decente que el horno, ya que si lo he ido limpiando con asiduidad.
Visto lo visto, creo que la próxima vez volveré a limpiarlos con vinagre y bicarbonato y me he hecho el firme propósito de no dejar el horno tan abandonado como lo he tenido hasta ahora.
Si os animáis a probarlo, me encantará saberlo y que me contéis vuestra experiencia :-D
Hoy
vuelvo con una de camisetas. Y en
esta ocasión la protagonista es Ro-ro,
por partida triple.
Hace
algunas semanas os enseñé por aquí un conjunto de camisetas de Peppa Pig que me encargó Pili para toda la familia (dos peques y los papis). ¿No vísteis esa
entrada? Pues si se os pasó por estar de vacaciones o por despiste, aquí podéis recordarla.
Pero
aquellas camisetas no fueron solas. Además de estas cuatro camisetas, Pili quiso
que le hiciera tres camisetas más:
dos de ellas para sus hijas y una para regalar a su madre, es decir, la abuela
de las peques.
A
Pili le habían gustado las camisetas que yo suelo llamar Ro-ro en familia y me pidió que hiciera para su madre una en la que
apareciera ella con sus dos nietas de la mano. Para ello me envió fotos de
todas ellas, para que pudiera sacar los rasgos más característicos de cada una.
Y
así fue como resultó la camiseta de la
abuela:
Para
las camisetas de las niñas, sobre todo teniendo en cuenta que la de la peque era
una talla 3 meses, optamos por
dibujar a la abuela con la nieta correspondiente. Y cada una de ellas fue personalizada con su nombre.
Este
fue el resultado de las camisetas infantiles:
Y
por supuesto, aquí os dejo con la foto
de grupo de todas ellas. Así se puede apreciar bien lo pequeñina que era la
camiseta de Ingrid :-D
¿Qué
os han parecido? Pili me escribió para decirme que le habían encantado, tanto
estas como las de Peppa Pig. Así que me dio una nueva alegría, al saber que
había acertado con mi trabajo y había conseguido hacer lo que ella esperaba.
Que
soy un poco culo inquieto y me gusta
aprender a hacer mil cosas creo que
ya se puede intuir a partir del contenido de mi blog, en el que, aunque las camisetas sean el producto estrella y
lo que más hago y me suelen pedir (o me suelen pedir y por eso las hago, es
como la pescadilla que se muerde la cola…), son solamente una parte de las
muchas cosas que me gusta hacer.
De
toda la vida me ha gustado ir aprendiendo
diferentes técnicas: cada vez que veía algo que me gustaba, intentaba ver si era capaz de hacerlo yo misma. Y casi siempre
he ido haciéndolo de forma autodidacta.
Así ya en alguna ocasión os he contado que, sin tener idea de crochet, he ido
aprendiendo poco a poco la técnica viendo vídeos en internet. ¿Qué sería de mí y
de todos nosotros sin las facilidades y posibilidades que nos proporciona hoy
día la red? Supongo que ya me habría buscado la forma de aprender por otras
vías, pero esta es mucho más sencilla, ¿verdad?
Bueno,
a lo que iba, que empiezo a hablar y no paro… Todo esto que os he contado viene
a colación por lo que os voy a enseñar que he estado haciendo estos últimos
días, aprovechando que en verano, una vez que pasa la vorágine de los pedidos
de fin de curso, está la cosa más calmada en cuestión de trabajo. Eso está
bien, ya que me permite poder descansar
un poco después del palizón de los últimos meses y, al mismo tiempo, puedo dedicarme a hacer las cosas que me gustaría
hacer a lo largo del año y que no puedo permitirme hacer por falta de
tiempo.
Así
que, como durante varios meses he tenido un poco abandonado el crochet, me fui a pasar unos días a la
playa y me llevé en la maleta mis agujas de crochet y unos buenos ovillos de
hilos distintos para poder hacer realidad algunos proyectos que tenía en mente.
Hace
ya mucho tiempo que me quedé enamorada de una técnica de crochet con la que se
realizan unas mochilas denominadas Wayuu.
Son las típicas mochilas llenas de colorido y formas geométricas propias de la artesanía colombiana.
Para que sepáis de qué os hablo, os dejo alguna foto de ejemplos que se pueden encontrar simplemente haciendo una búsqueda rápida por internet:
¿Verdad que atrae el colorido que tienen y sus diseños espectaculares? Por eso me
propuse que algún día tenía que aprender a hacer algo similar. Y lo tenía en la
lista de tareas de las cosas que pensaba aprovechar para hacer este verano. Ya
estuve buscando ideas y algún vídeo donde explicaban cómo se hacían. Pero quiso
la casualidad que una página de la que soy seguidora desde hace algún tiempo, Lanas y Ovillos (os la recomiendo si
queréis aprender a tejer) plantease un CAL
(iniciales de Crochet ALong o algo
así como “crocheteemos juntas”) para hacer una mochila estilo Wayuu. No os podéis imaginar lo contenta que me
puse, porque los vídeos de Alba, la
chica que se esconde detrás de Lanas y Ovillos, son realmente sencillos de
seguir.
Así
que me uní al reto de tejer mi propia
mochila y aquí os enseño cómo ha quedado:
Para
ser la primera vez que hago algo empleando esta técnica, puedo considerarme más
que satisfecha con el resultado. Se que el diseño es muchísimo más sencillo que los de las mochilas que os he enseñado arriba y que además la mía tiene algunos fallitos de principiante, pero eso es
algo que ya se irá mejorando con la práctica (eso suponiendo que en algún otro momento
consiga encontrar tiempo para poder hacer alguna más, porque horas de trabajo
lleva unas buenas pocas…)
Y
como tenía previsto hacerla en estas fechas, desde que la comencé ya la hice
con la idea de que se convirtiera en el regalo
de cumpleaños para mi hermana, aunque se la haya entregado con algunas
semanas de retraso. Yo se que ella, que también se dedica a la artesanía, valora estos trabajos, así que por eso
me gusta siempre hacerle regalos de este tipo.
¿Os
ha gustado? Pues si os animáis a haceros la vuestra, pinchad aquí y podréis ver las fantásticas explicaciones de Lanas y
Ovillos ;-)